Terapia cognitivo-conductual
Trabaja sobre la relación entre pensamientos, emociones y conductas. Ayuda a identificar patrones que sostienen el malestar y a construir herramientas concretas para modificarlos.
El trabajo se adapta a cada persona. La idea no es aplicar fórmulas, sino construir un proceso que permita entender lo que hoy genera malestar y avanzar con herramientas concretas.
Trabaja sobre la relación entre pensamientos, emociones y conductas. Ayuda a identificar patrones que sostienen el malestar y a construir herramientas concretas para modificarlos.
Incorporan herramientas como la regulación emocional y la aceptación, útiles especialmente cuando la exigencia y el estrés sostenido dificultan bajar el nivel de alerta.
Cada proceso es distinto. En líneas generales, el trabajo suele organizarse en estas etapas.

Conocer qué te trae a consulta, qué está pasando hoy y qué necesitás trabajar.
Ordenar prioridades y construir un marco de trabajo que tenga sentido para vos.
Trabajar pensamientos, emociones, conductas y patrones que sostienen el malestar, con herramientas elegidas según cada situación.
Revisar avances, dificultades y ajustar el proceso cuando sea necesario. El ritmo lo define cada proceso.
La psicoterapia es un proceso de trabajo conjunto, no una fórmula con resultados garantizados. Los tiempos y los avances son distintos para cada persona.
El turno, la disponibilidad y el pago se gestionan directamente desde acá, sin pasos adicionales.